lunes, 17 de septiembre de 2007

Tres a falta de uno

No sé si os comenté que Ana (la asturiana) y la que os escribe pusimos varios anuncios para buscar pareja de Tandem o, lo que es lo mismo, para conversación español-alemán.
Pues bien, los anuncios los pusimos en los tablones de la zona universitaria y claro, nuestros primeros candidatos son tres jóvenes estudiantes a los que seguro les aventajamos considerablemente en la edad. La verdad es que nos hace mucha gracia, ya que, en principio, puede que estos chicos, además de querer aprender español, también quieran aprovechar la coyuntura para ligar, pero menudo chasco se van a llevar los pobres, cuando vean que somos unas treinteañeras "casadas", todavía de buen ver eso sí, pero que no creo que seamos su tipo.

En fin, que tanto Ana como yo esperamos que no se cumpla el refrán de "unos por otros, la casa sin barrer" y que, por lo menos, alguno de los tres candidatos nos acepte (y que nosotras le aceptemos, obviously) como pareja de conversación y conseguimos nuestro objetivo: hablar con más fluidez el alemán.
Por el momento, esta semana tenemos sesión de entrevistas y primeros contactos. A ver si no nos dan plantón y son majos. Para conocer los resultados de esta experiencia, no os perdáis los los próximos capítulos...

miércoles, 12 de septiembre de 2007

¿Y tú qué harías?

Hoy toca un caso práctico, el cual podría valer para estos tests sicológicos que te hacen en las entrevistas de trabajo, para ver si eres una persona responsable, decidida, indecisa, etc...
El otro día vivimos una anécdota muy graciosa, que al mismo tiempo, puso una vez más de manifiesto que los alemanes se piensan mucho las cosas y que son incapaces de quebrantar la ley, aunque las circunstancias y la lógica te obliguen casi a hacerlo (por favor, que nadie se ofenda, ya que esto está dicho con todo el cariño del mundo). Os pongo en situación:
Como ya os comenté, el pasado domingo fuimos con unos amigos (Paolo y Eva) a Malente, una población muy bonita a 115 km de Hamburgo y que destaca por sus bonitos lagos y zonas verdes. La verdad es que pasamos un bonito día, pero lo peor fue la vuelta en coche, ya que pillamos bastante tráfico y retenciones. Pues bien, cuando ya por fin entramos en Hamburgo, un semáforo en rojo se iba a convertir en el protagonista del final del día. Como es normal, nos detuvimos ante el mismo, el cual prohibía la circulación a tres carriles, que, a su vez, estaban encabezados por un turismo particular, un taxi y un autobús (ambos con pasajeros), respectivamente.

Todo en principio era normal, hasta que los pitazos de los coches y nuestra propia paciencia empezaban a evidenciar que llevábamos demasiado tiempo sin movernos y que lo más probable era que el semáforo estuviese estropeado. En este momento ya llevábamos 7 minutos parados. Como la situación empezaba a no ser normal, un conductor se bajó de uno de los coches que estaban detrás para convencer al conductor del automóvil particular, que encabezaba uno de los carriles, para que se saltase el semáforo con cuidado. Pero sus intentos fueron inútiles, ya que el otro le dijo claramente que no. Entonces, el hombre lo intentó con la taxista, quien también fue muy contundente negando con la cabeza. El otro conductor, con cara de derrota y desesperación se lleva las manos a la cabeza y grita "¡oh, Deutsch!". La verdad es que nos hizo mucha gracia ver a un alemán quejándose del carácter tan típico y mundialmente conocido de sus compatriotas.

En este punto, el tiempo de espera ya alcanzaba los 15 minutos. Entonces Paolo, se anima en un segundo intento y se dirige al taxi, intentándole explicar que el semáforo estaba estropeado y que era ilógico seguir esperando, ya que la policía tampoco llegaba. Pero una vez más la respuesta de la taxista fue negativa. Incluso, nuestro compi italiano se armó de valor y se puso en el cruce dirigiendo el tráfico para que el autobús se lanzase a cruzar la delgada línea roja, la de la prohibición, pero el conductor del bus ni "na de nothing".

La verdad es que ya nos reíamos de la situación. Eva, que es alemana, decía: "es ilógico este comportamiento, los alemanes son así, incapaces de quebrantar la ley, incluso en estas circunstancias".
Total, que aquello ya no tenía ningún sentido y algunos cláxones no paraban de sonar, aunque no demasiados (no me quiero imaginar esta situación en España, ja ja, empezarían a pitar al segundo minuto de espera). De repente, como un milagro y después de 25 minutos, el turismo que estaba en la primera línea del primer carril se aventuró a rebasar los límites de la legalidad y todos le seguimos sin dudarlo, incluidos el taxi y el bus.

  • Mi planteamiento es: ¿tú que harías en esa situación...
a) ...si fueses el conductor del turismo particular?

b) ...si fueses el taxista (con pasajeros)?

c) ...si fueses el chófer del autobús (con pasajeros)?
  • Mis respuestas:
a) A los 7 minutos de espera y con el apoyo de los otros conductores, me hubiese saltado el semáforo en rojo, cuando no supusiese ningún peligro, obviously.
b) Esperaría a que otros tomasen la iniciativa. Pero si nadie lo hiciese, después de consensuarlo con los pasajeros (que por ellos, espero que hubiese parado el taxímetro durante esos 25 minutos), lo haría yo.
c) Llamaría a la central de autobuses para avisar del semáforo estropeado y esperaría a recibir órdenes para proceder de un modo u otro. Aunque, evidentemente, si todos los coches arrancan, no iba a quedarme yo sóla parada en el carril.

Y con esto y un bizcocho, hasta el lunes a la hora que queráis. Schönes Wochenende.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Un regalo a la fidelidad

No pensaríais que me he olvidado de vosotros (aunque más bien debería decir vosotras, je je), de mis lectores más fieles, de los que me acompañan día a día con sus participaciones llenas de imaginación, emoción, ironía, de brillantes ideas, de cariño, etc...

A todos, muchas gracias por obligarme a tener que escribir algo casi a diario, algunas veces más inspirada que otras, y por permitirme vivir la ilusión de todos los días cuando veo que alguien ha puesto un huevito en mi nido.

Como la emoción me "embriaga", permitidme que termine con estas palabras de reconocimiento: os quiero , os adoro y espero que sigamos compartiendo muy buenos momentos a través de mi humilde blog, que es el vuestro (vale, vale, demasiado sensiblero, pero sincero).

Un piquiño de altos vuelos.

sábado, 8 de septiembre de 2007

Captación de nuevos comentaristas

A los despistados,
a los rezagados,
a los que me quieren
a los que no tanto,
a los que no os gusta Internet,
a los que nunca comentasteis en mi blog,
a los que decís que "ya escribiré otro día",
a los que sois lectores esporádicos,
¡pleaaaaasseeee! ¡este blog necesita subir la audiencia!

No puedo regalar nada a cambio,
sólo mi reconocimiento, amistad y cariño eternos,
¿os vale como premio?
En fin, que espero que seáis muchos los que os deis por aludidos
y que pronto me sorprendáis con un comentario,
el tamaño no importa, de verdad,
sino que me conformo con saber que estáis ahí.

Bueno y si esta forma amable de pedíroslo no funciona,
pasaré al plan B,
con el cual no prometo ser tan comprensiva
sino que tomaré medidas represivas
que por vuestro bien, más vale que no tenga que llevar a la práctica.

Ejem, perdonad, no quería alterarme de ese modo.
Por favor, os lo suplico, comentad en mi blog,
es por una buena causa, al fin y al cabo,
además os doy total libertad de expresión
¿qué más se puede pedir?

Ya no se me ocurren más formas de pedirlo.
La verdad es que, hoy en día, este tipo de marketing no funciona mucho,
pero es el más barato :- )

Os quiero (con esto os llegué al alma, ¿no?)

viernes, 7 de septiembre de 2007

Un rayo de sol muy caro

Ya sé que estamos terminando el verano, pero hoy como hablaban en la radio del tema de la vivienda, de su alto precio, que si es un derecho, bla, bla...se me vino a la cabeza algo que me comentaron el otro día y que todavía no puedo creer que sea verdad: pagar por tomar el sol en la playa.
Si al final va a ser cierto que en este mundo hasta vamos a tener que pagar por respirar. Os cuento. Una amigo sevillano residente en Hamburgo se fue en el mes de agosto a Travemünde, un pueblo costero con una bonita playa en las aguas del Báltico y con un generoso puerto. El tema es que este amigo se quedó flipado cuando en la entrada de la playa vio una maquinita que, según él entendió, le obligaba a pagar por usar la playa. Pero no os creáis que era por tener derecho a tumbona, sino simplemente por tumbarse unas horitas en la arena, ¡pa flipar!. Además en Alemania, ¡donde este año apenas ha habido verano!
El caso es que otro amigo de Madrid, en la misma conversación dijo que eso mismo pasaba ya en algunas playas de Mallorca. ¿Alguien tiene algún conocimiento sobre esto?, por favor, vuestras opiniones serán muy valiosas, ya que esto me resulta muy escandaloso, en caso de que sea verdad.

A todo esto, nosotros estuvimos en esa misma playa alemana en el mes de mayo y no tuvimos que pagar o, por lo menos, la maquinita no la vimos, pero claro, tampoco había empezado oficialmente la temporada estival.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Impotencia

Hoy también el mío va a ser rapidito (como el de mi amiga la Maru) y es que estoy muy cabreada, bueno, más bien, me siento fatal por no haber podido mandar a la mier... a la funcionaria borde y desagradable (que en España también las hay, no digo que no) que me atendió esta mañana en la Agentur für Arbeit, para entendernos, la oficina de empleo.
La muy gili.. a pesar de que le pedí mil veces que me hablase despacio, me hablaba a toda leche y con unos humos de aquí te espero. Casi que me tenía que disculpar por no ser alemana y la verdad es que me sentí muy mal. Yo le entendía a ella, pero parecía que ella no tenía ni un ápice de ganas de entenderme a mí y directamente me dijo que volviese otro día con una persona alemana para traducir nuestra conversación, hija de...
Es la primera vez que me encuentro con una persona tan desagradable en este país y realmente una piensa cómo se deben de sentir los pobres inmigrantes que recibimos en España y que no hablan nuestro idioma. Está claro que, o das con gente buena que está dispuesta a ayudarte o sino, vas listo.
En fin , mañana volveré. Ya voy a parecer la doña "erre que erre" y me acabarán conociendo todos en el Job-Center, pero no me doy por vencida y espero estar algún día entre la lista de parados de Hamburgo, aunque con la esperanza de que no sea por mucho tiempo. Lo sé, demasiado utópica, pero una es así.

martes, 4 de septiembre de 2007

Me encantan que los planes salgan bien

Esta frase creo que la decía siempre Hannibal del "Equipo A" y a mí siempre me viene a la cabeza cuando me pasa todo lo contrario, es decir, cuando mis propósitos del día se van cayendo uno a uno por razones tan simples que no dejan de causar en mí tal sensación de frustración que me lleva a dejarlo todo para el día siguiente.

Un ejemplo práctico:

El otro día salí de casa con tres planes en la cabeza:

1º- Ir a correos para enviarles a mis padres mi tarjeta sanitaria española para que me soliciten la europea, la cual ya me ha caducado (¡no las hacen ni para un año!).

2º- Comprar un somier para nuestra cama, ya que el actual está causando bastantes estragos en nuestras espaldas.

3º-Ir a comprar al supermercado.


En fin, como podéis observar, mis planes no se trataban de unos planazos y tampoco tenían mucha complicación aparente. Pero ese día, cuando intenté llevarlos a la práctica pasó lo siguiente:


1º- Voy a correos a primera hora de la mañana y hay una cola de aquí te espero, por lo que pienso en volver más tarde y me paso al plan 2.

2º- Voy al Karstadt, una especie de Corte Inglés, en busca de un Lattenrost o Somier y sólo me encontré una miniexposición de muestras de tablillas, hechas con diferentes materiales. Con mi alemán chapurreado me hice entender con la dependienta y la chica, a una velocidad increíble, me dijo el precio y que podía encargar la medida que quisiera. Evidentemente, aquellas tablitas en la pared no me permitían saber muy bien como era el sistema de somier, por lo que decidí ir a otro establecimiento a probar suerte. Para mi sorpresa, empezó a llover como nunca, por lo cual me rendí rápidamente y decidí dejarlo para otro día.

3º- En mis intentos de conseguir ejecutar el plan 1, vuelvo a correos, miro el horario en la puerta ¡increíble!, la oficina cerraba a las 13 h que era la que justo marcaba mi reloj, a la vez que un señorito de la oficina colgaba el cartel de cerrado.¡Noooooooo!, me tranquilizo diciendo, bueno, vuelvo por la tarde, pero, ¡ era viernes! , así que hasta el lunes na' de na'.

4º- Menos mal que el plan del super lo llevé acabo sin problemas, sino la frustración combinada con hambre podía ser muy peligrosa para mi estado emocional.


En fin, que ya sé que esta no consecución no merece el efecto de frustración, sino que simplemente hay días que las cosas están por no salir tal como esperamos y otros sí. De este modo, el sábado compramos un somier en el Ikea sin ninguna dificultad, ayer fui a correos y hoy espero que se cumpla mi plan de hacer mi Curriculum Vitae en alemán. Bueno, la verdad es que este plan hoy ya ha empezado a torcerse, ya que a las 9 h a.m. iba a venir Eva ( no la nuestra, sino una chica alemana que es la novia de Paolo, un compi de David) a mi casa para ayudarme a prepararlo y para acompañarme a la oficina del paro. Pero a las 7 de la mañana me mandó un sms para decirme que si podemos quedar mejor a las 14h, así que espero por lo menos que hoy hagamos mi CV y lo del paro, ya quedará para otro día. Malo será que pasito a paso...