No sé si lo he contado ya alguna vez, pero me encanta ir a la lavandería. En nuestro apartamento no había lavadora cuando lo alquilamos y sigue sin haber, ya que nos parecía más práctico y cómodo (que no barato) ir a la lavandería. Esta tarea me la tomo siempre como un momento de relax: cargo la ropa en el coche (la lavandería que está al lado de casa no nos gusta), pongo la radio, llego a la lavandería, pongo la colada y me entretengo leyendo un libro durante media hora. Hoy había hecho exactamente lo mismo hasta que posé el libro en el banco para abrir la lavadora. Entonces el padre de una familia sudamericana que habían llegado hacía cinco minutos, al ver el libro, me preguntó si era española. Ahí empezó la típica conversación, ellos eran de Venezuela y estaban recorriendo Europa porque él había estudiado hacía muchos años en Hamburgo y quería que su familia conociese el viejo continente...entre bla bla bla, que si Galicia es muy bonita, que si España se igualó en precios al resto de Europa...me cuenta que cuando llegaron a Madrid a su mujer le robaron el bolso. Palabras textuales del hombre: "la policía nos dijo que había varias bandas de inmigrantes de Rumanía y Peruanos ..." (con tono despectivo, todo sea dicho). Yo, siempre tan diplomática, le dije que delincuentes había de todas las nacionalidades y que no se podía generalizar y en eso cambió el chip y empezó con el tema de la nueva medida europea para enviar a los inmigrantes de nuevo a sus países,porque ya no hay trabajo para todos... Ambos estábamos de acuerdo en la injusticia de la misma e incluso me sentí incómoda por pertenecer a un país que vivió de la emigración, donde muchos españoles hicieron mucho dinero y su vida en Sudamérica y ahora les pagamos con esta moneda... pero una vez finalizada nuestra conversación y ya en el coche, me puse a pensar en el comentario despectivo de aquél hombre sobre los rumanos y peruanos...Un poco contradictorio, ¿no? También pienso que a lo mejor lo dijo para ver por dónde iba yo, pero no sé...Por desgracia el racismo existe, y existen países de primera, segunda y tercera clase, pero también es cierto que al final todos somos racistas, eso sí, cada uno con su propia perspectiva.
Yo sólo quería hacer un diario de viaje de Dinamarca
Hace 5 semanas
