sábado, 11 de octubre de 2008

Copenhague ( Köbenhavn para los daneses)

Con una semana de retraso, llega este post-resumen del viaje que hicimos el fin de semana pasado a Copenhague. Con un hotel a cinco minutos del Tivoli, que no pudimos ver por estar cerrado justamente sólo ese fin de semana (vaya por dios), nos dio tiempo de ver lo suficiente como para requeteconfirmar que esta ciudad es muy bonita, y que los daneses son muy felices, tal como decían ciertas estadísticas si no recuerdo mal. La verdad es que para ser una ciudad de invierno, es muy dinámica y con un ambiente flipante. Además sus edificios no pasan desapercibidos y en cuanto al barrio de Christiana, que os voy a decir, que algunos ya no sepáis.

Estuvimos de viernes a domingo y la verdad es que la agenda de visitas que dejamos para el último día tuvimos que cancelarla, ya que un fuerte temporal visitó la ciudad ese día y decidimos que volver a Hamburgo a una hora prudente para conducir de día era la decisión más acertada. Aquí os dejo algunas fotos que hicimos con el móvil. Como fuimos con unos amigos que sí llevaban cámara, ya prepararé un album completo de esta fugaz pero reconfortante escapada.









































miércoles, 1 de octubre de 2008

No me mire por encima de las gafas, por favor

No sé a vosotros, pero me repatean los funcionarios o personal de entidades semipúblicas que te atienden con cara de borde y aún encima que te miran por encima de las gafas. ¿Tanto les cuesta quitárselas cuando tienen que atender a un ciudadano de a pie?Brrrrrr..rrrr es que me pone enferma.

Hoy he ido finalmente a la Volkshochschule, que es como la escuela del pueblo y donde la mayoría de los extranjeros estudian alemán, sobre todo porque, además de que tienen todos los niveles, es más barata. El tema es que yo no quería estudiar aquí porque las clases suelen estar a tope de gente y lo que hablas es bien poco, pero después de varios intentos en otras escuelas, no me queda otra alternativa, por cuestión de horarios y otras razones que si me da tiempo contaré, que hacer mi último curso de alemán en Alemania en este centro.

En fin, que llego allí, y les digo que quiero hacer un curso de alemán nivel B2. Me dicen que hay dos niveles de B2 y que quizás sería mejor que hiciese el primero. Yo les dije que prefería hacer una prueba de nivel, ya que creía que podía con el B2.2 (perdonar por el mareo).

Total que hago el examen y me atiende otra empleada de la escuela. Con su cara de borde me corrige el examen y ¡sopresa!!, mi nivel está entre el B2.2 y el C.1!! La verdad es que se quedó un poco flipada ( y no es por echarme flores), teniendo en cuenta que sólo hice cursos hasta b.1 y que no llevo ni dos años en Alemania. La verdad es que este subidón de autoestima me vino bastante bien, para creerme de una vez que ya puedo hablar y entender este idioma, lo cual no significa que lo haga perfectamente, claro está. No obstante, sí tengo que decir que la mujer fue muy profesional en todo momento y me dijo que si el B2.2 me resultaba muy fácil, que me cambiarían sin problema al c.1. No voy a dejar de creérmelo, aunque no será por la motivación que esta señora me ha transmitido hablándome todo el rato en tono serio y con su mirada perdida por encima de la montura de sus gafas, concentrada en la pared que estaba detrás de mí (quizá el poster de Alemania que estaba allí colgado le servía de punto de concentración e inspiración, je je).

En fin, que a partir de mañana, los martes y jueves de 18.00h a 19.30 estaré de nuevo en clase de alemán. La verdad es que me apetece y espero que después de tantas vueltas haya dado con el curso y nivel acertado. Ya os contaré.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Vamos que nos vamos


Acelerando en los últimos metros de la carrera, el próximo fin de semana vamos a cumplir uno de los objetivos que nos propusimos cuando vinimos a Hamburgo: ir a Copenhague. Ya no hay marcha atrás, ya está el hotel reservado y sobre todo las ganas que tenemos de ir ya son indestructibles. Como no estamos muy lejos de la península de Jutlandia, iremos en coche, en el corsita que ya nos ha llevado a tantos sitios.

Así que ya os contaré y espero traer más fotitos. De momento, aquí dejo a la Sirenita, el símbolo más conocido de la ciudad y que espero encontrar enterita y no decapitada o teñida de color rosa, como ya le ha pasado alguna vez.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Basta que tal, pa' que tal

Ayer me pasó una de esas anécdotas que comentan en los cursos de formación de profesores de español y que yo hasta entonces había tratado de evitar. Me refiero a hacerle la pregunta ¿estás casad@? a los alumnos de español. Los que me conocéis, sabéis que soy muy discreta o, al menos, no muy curiosa con la vida de los demás, de modo que en mis clases siempre evito esta pregunta, ya que la respuesta puede ser un poco comprometida o directamente puede crear un silencio incómodo en la clase, que quieres que pase lo antes posible. Pues bien, señoras y señores, casi un año en esta profesión sin haber caído en esa trampa y ayer lo hice entrando por la puerta grande. Ya os imaginaréis lo que me contestó mi alumna, una señora de unos 60 años aproximadamente, mi marido "est mort" (como habla francés, se hace un poco de lío la mujer con las dos lenguas). ¿Mi reacción?, decirme a mí misma tierra trágame y un tímido "lo siento", que la mujer me recibió con una expresión de "tranquila, no pasa nada, c'est la vie".
Y es que hay preguntas que las vemos como lo más normal y a veces podemos meter bien la pata haciéndolas, sin darnos cuenta. Es como por ejemplo, cuando la gente pregunta a muchas parejas, " a ver cuando vais a por el niñito, eh?". Por otro lado, sé que es inevitable caer en estos "errores", pero yo, en plan Scarlet, a vosotros , queridos lectores, pongo por testigos, que nunca volveré a hacer preguntas de este tipo en clase.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Lo que hay que ver...


El otro día me quedé flipada y la verdad es que no sé por qué, cuando Finlandia es uno de los países (sino el más) donde, en lo que a economía se refiere, mejor se vive. Resulta que le doy clases privadas de español a una mujer finlandesa, residente y casada en Alemania (trabajó toda su vida en la embajada de su país en Hamburgo), y el otro día, hablando del sistema educativo aquí y allá, me enseñó un reportaje que le habían hecho en una revista a la ministra finlandesa.

Evidentemente, esta información carece de todo rigor periodístico, ya que lo que os cuento es lo que ella me dijo, ya que el texto estaba en finlandés, je je, pero lo que importa es el concepto, ¿no? (si lo hay, que tampoco lo tengo muy claro ;-))

Pues bien, aparte de que la ministra de educación de este país está de muy buen ver y que en las fotos parecía más una modelo que una política (lo cual no critico, que conste), se ve que preocupada por que los estudiantes de su país vivan con la calidad de vida que se merecen, se propuso pasar una semana (lo cual no es mucho, todo sea dicho) con el sueldo que los jóvenes allí perciben. El tema es que la solidaria ministra dedujo rápidamente que no era suficiente, siendo su conclusión que al menos deberían percibir 1200€ mensuales. Mi reacción fue de risa total, diciéndole a mi alumna que con ese sueldo tienen que vivir muchas familias en España ( y con menos también). Todo sea dicho, no sabemos qué tren de vida se pegó la ministra durante esa semana, pero a lo que voy es que todo es relativo, dependiendo desde donde se aprecien las cosas (si Einstein levantase la cabeza, je je...). Claro está que no se puede comparar lo cara que estará la vida allí,con respecto a España, pero ¿será hoy en día tan grande la diferencia? Tampoco sé cuál es el sistema de ayudas económicas y de becas que se lleva a cabo en Finlandia, ya adelanté que esta era una información sin ningún rigor científico, ni si la conclusión de la ministra se va a llevar a cabo. La verdad es que espero que sí, ya que si con ese aumento, los estudiantes pueden permitirse ir de vez en cuando al Solarium o de vacaciones a un sitio más cálido, bienvenido sea.

jueves, 4 de septiembre de 2008

De vuelta


Lo sé , lo sé, a vaga bloggera no me gana nadie. Prometo retomar mis funciones como tal, pero poco a poco. En resumen nos hemos pasado un mes de vacaciones disfrutando de la buena compañía de los amigos y de la familia, de las delicias gastronómicas de Galicia, así como de su playitas, que habelas hailas, a pesar de que el verano no haya sido muy caluroso. También nos dejamos caer por la Expo Zaragoza 2008 y la verdad es que encontramos la ciudad muy cambiada, a pesar de las diferentes críticas que este evento pueda tener o no, como por ejemplo las maravillosas colas que hay que hacer para que el precio de la entrada te salga rentable. En fin, que ya entraré en detalles o directamente prepararé un album de fotos. De momento os dejo con Fluvi, la mascota de la Expo, inspirada en una "gotica" de agua, como dirían los maños. Besitos a tod@s los que me habéis echado de menos y a l@s que no también.

martes, 22 de julio de 2008

Conversaciones en una lavandería

No sé si lo he contado ya alguna vez, pero me encanta ir a la lavandería. En nuestro apartamento no había lavadora cuando lo alquilamos y sigue sin haber, ya que nos parecía más práctico y cómodo (que no barato) ir a la lavandería. Esta tarea me la tomo siempre como un momento de relax: cargo la ropa en el coche (la lavandería que está al lado de casa no nos gusta), pongo la radio, llego a la lavandería, pongo la colada y me entretengo leyendo un libro durante media hora. Hoy había hecho exactamente lo mismo hasta que posé el libro en el banco para abrir la lavadora. Entonces el padre de una familia sudamericana que habían llegado hacía cinco minutos, al ver el libro, me preguntó si era española. Ahí empezó la típica conversación, ellos eran de Venezuela y estaban recorriendo Europa porque él había estudiado hacía muchos años en Hamburgo y quería que su familia conociese el viejo continente...entre bla bla bla, que si Galicia es muy bonita, que si España se igualó en precios al resto de Europa...me cuenta que cuando llegaron a Madrid a su mujer le robaron el bolso. Palabras textuales del hombre: "la policía nos dijo que había varias bandas de inmigrantes de Rumanía y Peruanos ..." (con tono despectivo, todo sea dicho). Yo, siempre tan diplomática, le dije que delincuentes había de todas las nacionalidades y que no se podía generalizar y en eso cambió el chip y empezó con el tema de la nueva medida europea para enviar a los inmigrantes de nuevo a sus países,porque ya no hay trabajo para todos... Ambos estábamos de acuerdo en la injusticia de la misma e incluso me sentí incómoda por pertenecer a un país que vivió de la emigración, donde muchos españoles hicieron mucho dinero y su vida en Sudamérica y ahora les pagamos con esta moneda... pero una vez finalizada nuestra conversación y ya en el coche, me puse a pensar en el comentario despectivo de aquél hombre sobre los rumanos y peruanos...Un poco contradictorio, ¿no? También pienso que a lo mejor lo dijo para ver por dónde iba yo, pero no sé...Por desgracia el racismo existe, y existen países de primera, segunda y tercera clase, pero también es cierto que al final todos somos racistas, eso sí, cada uno con su propia perspectiva.